Las 12 ciudades que van recepcionar el Mundial de 2014
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El Rincón de la Hada
martes, 20 de julio de 2010
martes, 13 de julio de 2010
domingo, 11 de julio de 2010
El amigo es....
El amigo es quien te regala la tierra firme, cuando necesitas de fuerzas, te regala el cielo, si es el sueño que te hace falta.
El amigo es quien te regala la tierra firme, cuando necesitas de fuerzas, te regala el cielo, si es el sueño que te hace falta.
Amigo no es un hombro donde puedas llorar sus penas... es la mano extendida, la mente abierta, el corazón latiente. Es aquel que entiende tu deseo de volar, de sumirte despacio…
Es el sol que seca tus lágrimas, es la pulpa que endulza más tu sonrisa.
Amigo es aquel que te escucha al teléfono, así mismo cuando la llamada esté caótica, con el mismo placer y atención que tendría si estuviera mirándote a los ojos.
Amigo es multimedia. Es quien te habla y te escucha con la mirada, hasta estando lejos, en una sintonía telepática.
Es la luna nueva, es la estrella más brillante, es la luz que se renueva a cada instante, con múltiples e inesperados colores que caen en tu iris.
Amigo es aquel que te dice “yo te amo” sin miedo a la mala interpretación de sus palabras: amigo es quien simplemente te ama sin esperar nada a cambio.
Es la verdad, es razón, sueño y sentimiento.
Amigo es para siempre, aunque el siempre no exista.
jueves, 8 de julio de 2010
Violencia de género
Escribir este texto fue la forma que encontré para desahogar la rabia que me oprime y dilacera el corazón desde que supe de un facto repugnante y perverso ocurrido hace pocos días.
Todos los días vemos en la tele noticieros que nos hablan de la violencia practicada contra mujeres y jóvenes brasileñas. Nuestra primera reacción es de indignación y aunque solidarias con el sufrimiento de personas ajenas, nos sentimos impotentes frente a ese problema que cada día crece más por falta de seguridad pública, principalmente en los barrios apartados, dónde la pobreza y marginalidad son crecientes sin que las autoruidades "incompetentes" tengan una actitud efectiva. Cuando eso ocurre más cercano a nosotros, esos sentimientos son aún más intensos, no apenas de indignación, pero como una intensa revuelta, y un grito de desespero nos queda atragantado en la garganta clamando por justicia, aún más si la víctima es una amiga o familiar.
No sé si en Brasil la violencia ocurre con más frecuencia que en otros países. El problema no es que ocurra más o menos. La cuestión es que aquí la violencia contra la mujer ni es tratada como violencia, es banalizada, es vista como algo normal, hace parte de la vida cotidiana de una sociedad machista.
Y me pregunto ¿Quién son los culpables? Es la mujer sumisa que por miedo o verguenza, permite la actuación violenta del marido, del padre, del novio y no les denuncía? ¿ Y cuándo son violadas por marginales bajo la mira de una arma?¿O el responsable es el gobierno? Primero porque no las educa a luchar contra la violencia y segundo porque es altamente negligente en la aplicación de las leys de protección a las mujeres. Falta firmeza en la actuación del poder público contra la violencia machista.
Ojalá se hablara en Brasil de la violencia contra la mujer tanto cuanto se habla en España con una fuerte cobertura mediática sobre estos casos. Incluso, a primera vista, da la impresión de que existen más casos de este tipo de violencia en España que en Brasil.
Aquí apenas existen registros fiables y regulares de la violencia de género. Existe un fuerte interés del Estado en mantener estas terribles cifras sin cuantificar al cierto. Los medios de comunicación brasileños sólo se ocupan de estos casos, cuando son extremamente sensacionalistas. Pero son transmitidos sin ningún tipo de reflexión sobre el tema. Sólo para atraer las audiencias.
Existe un pacto de silencio que favorece a la violencia. Pero más que luchar contra esta violencia, hay que reflexionar sobre el porqué de su existencia.
Todos los días vemos en la tele noticieros que nos hablan de la violencia practicada contra mujeres y jóvenes brasileñas. Nuestra primera reacción es de indignación y aunque solidarias con el sufrimiento de personas ajenas, nos sentimos impotentes frente a ese problema que cada día crece más por falta de seguridad pública, principalmente en los barrios apartados, dónde la pobreza y marginalidad son crecientes sin que las autoruidades "incompetentes" tengan una actitud efectiva. Cuando eso ocurre más cercano a nosotros, esos sentimientos son aún más intensos, no apenas de indignación, pero como una intensa revuelta, y un grito de desespero nos queda atragantado en la garganta clamando por justicia, aún más si la víctima es una amiga o familiar.
No sé si en Brasil la violencia ocurre con más frecuencia que en otros países. El problema no es que ocurra más o menos. La cuestión es que aquí la violencia contra la mujer ni es tratada como violencia, es banalizada, es vista como algo normal, hace parte de la vida cotidiana de una sociedad machista.
Y me pregunto ¿Quién son los culpables? Es la mujer sumisa que por miedo o verguenza, permite la actuación violenta del marido, del padre, del novio y no les denuncía? ¿ Y cuándo son violadas por marginales bajo la mira de una arma?¿O el responsable es el gobierno? Primero porque no las educa a luchar contra la violencia y segundo porque es altamente negligente en la aplicación de las leys de protección a las mujeres. Falta firmeza en la actuación del poder público contra la violencia machista.
Ojalá se hablara en Brasil de la violencia contra la mujer tanto cuanto se habla en España con una fuerte cobertura mediática sobre estos casos. Incluso, a primera vista, da la impresión de que existen más casos de este tipo de violencia en España que en Brasil.
Aquí apenas existen registros fiables y regulares de la violencia de género. Existe un fuerte interés del Estado en mantener estas terribles cifras sin cuantificar al cierto. Los medios de comunicación brasileños sólo se ocupan de estos casos, cuando son extremamente sensacionalistas. Pero son transmitidos sin ningún tipo de reflexión sobre el tema. Sólo para atraer las audiencias.
Existe un pacto de silencio que favorece a la violencia. Pero más que luchar contra esta violencia, hay que reflexionar sobre el porqué de su existencia.
miércoles, 7 de julio de 2010
Cosas de Brasil
Creada para madres que no se resignan a perder un estreno aunque estén criando un hijo, "Cine Materna" es más que una sesión de cine. Estimula el regreso de la mujer a sus actividades culturales, reforzando el intimo vinculo con el bebé, en sus primeros meses de vida.
Cuando se acercan las dos de la tarde, la sala de cine parece una sesión infantil. Mujeres con cochecitos, perfume de bebé, biberones, pañales. Es el espacio de las madres que comienzan a recuperar su espacio social.
Pero la película, que se estrena en una de las salas del cine, del tipo multiplex, es para adultos... y es brasileña, prohibida para menores de 18 años.
Las películas, una o dos veces por semana, incluyen películas que están en cartel, estrenos, algunos de tipo alternativo y nacionales. Los títulos se eligen por votación a través de un sitio de Internet, van desde comedias a tragedias, pero, se evitan las películas violentas, y lo que se define "como excesos en general".
"Cine Materna" surgió como una iniciativa de un grupo de mamás y de a poco percibieron que habia una gran demanda de la sociedad. Fue así que nació la asociación "Cine Materna", una organización no gobernamental sin fines de lucro, ya con condiciones especiales y adaptadas a las necesidades de las madres y de los bebés.
Entre las principales necesidades, que haya una luz tenue para que las madres puedan levantarse cuando quieren sin riesgo de tropezar, una temperatura de aire acondicionado y volumen más bajo, un cambiador de pañales en medio de la sala, "estacionamento" de cochecitos, y alfombra de actividades para los bebés que gatean o caminan.
Hoy la asosiación tiene una programación semanal que establece en sociedad con algunas redes de cine de las principales ciudades de Brasil como São Paulo, Rio de Janeiro, Campinas, Salvador y Porto Alegre.
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